El próximo golpe.

Para muchos fue una sorpresa y para otros no tanto, era obvia, la necesidad de una candidatura en Venezuela que se pudiera inscribir para baipasear la ilegal inhabilitación de María Corina Machado. 
Pero surgen muchas preguntas al rededor de esta apuesta, y todas tienen que ver con el nuevo golpe que dará el régimen de Maduro. 

La inocencia de creer que saldrá ilesa la nueva actora política no puede quedar en la falta de prevision estratégica. Ante la fuerte arremetida que se espera, quizás en al forma de más inhabilitación, o puede venir por parte de un tribunal lacayo, o de cualquier forma que estructure la vía de la "ingeniería electoral" que permita al régimen posicionar mejor su base de cuatro millones de votantes, en contra de la aplastante mayoría que desea un cambio. Pues esa es la lógica del fraude electoral, ganar con menos, ganar por la fuerza, esto es sabido por todos dentro y fuera del país. 

Las arremetidas hasta ahora han sido fuertes, van desde la persecusión política del comando de campaña de MCM, la detención de la activista de DDHH Rocío San Miguel, hasta la hipótesis de orquestar internacionalmente un atentado para desarticular cualquier acción con el caso del ex militar Ronald Ojeda, quien fue allado muerto en Chile asesinado por grupos delictuales venezolano que operan en el país. Días atrás, continuaron las detenciones a los comandos de campaña; incluso se detuvo a la que se presumía sería la representante para inscribirse a las elecciones: Dignora Hernández, la que con sus gritos de auxilio ante su detención en la calle generó consternación en las redes ante la brutal persecusión desatada. 

Con semejante cadena de acciones no es posible pensar que el régimen se quedará de brazos cruzados ante una candidatura que resulta tan incómoda como la de la profesora Corina Yoris: figura intachable, pero muy peligrosa porque representa la razón democrática.

Se viene tiempos complejos donde debe imperar el juego anticipado. A estas alturas la coalición democrática debería tener la siguientes jugada, la lucha es "hasta el final", pero ahora con una nueva lógica, la lógica más temida por el régimen, la logica del voto en dictadura. La logica que llevó a la muerte a Navalni en Rusia. Como dice el profesor Fernando Mires en su maravilloso artículo "Elecciones Dictatoriales": "el carismático Alexei Navalni, independiente del poco número de seguidores que probablemente tenía, era un representante de la razón democrática". 

La razón democrática debe imperar siempre en la dirección contra la nueva arremetida, los errores están servidos a la orden del día para quien tiene la presión de mantener su farsa electoral. En ese juego, bajo esa lógica, se está estructurado un movimiento en Venezuela que pudiera ser ejemplo de lucha democrática mundial. Mientras tanto, esperemos con los guantes puestos el próximo coletazo de la bestia dictatorial. 



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